CONADEH aplaude decisión de la CIDH de otorgar medidas cautelares para niños migrantes

El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, Roberto Herrera Cáceres, aplaudió hoy la decisión de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH) de otorgar medidas cautelares a favor de niños migrantes que fueron separados de sus familias luego de la implementación de la “Política de Tolerancia Cero” que impulsa el gobierno estadounidense.

El Ombudsman hondureño declaró que la resolución de la CIDH fue  en respuesta a la solicitud de medidas cautelares presentada, en junio pasado, por seis instituciones  de derechos humanos para prevenir que las niñas, niños y adolescentes migrantes fueran separados de sus familias en la frontera sur de los Estados Unidos de América, y de proteger sus derechos a la familia, la integridad personal, la salud y la libertad personal.

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos de México, la Defensoría del Pueblo de Colombia, la Defensoría del Pueblo de Ecuador, la Procuraduría de Derechos de Guatemala, la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos de El Salvador y Comisionado Nacional de los Derechos Humanos de Honduras, solicitaron dichas medidas para interrumpir la práctica de separar a los niños, niñas y adolescentes migrantes de sus familias.

“El CONADEH celebra el otorgamiento de las medidas cautelares por parte de la CIDH, ya que se constituye en un paso importante en la protección de las niñas y niños migrantes”, reiteró.

Según la interpretación del Defensor del Pueblo de Honduras, la CIDH recuerda a Estados Unidos el deber que tiene de proteger a unos 572 niños  de nuestros países.

“Ellos deben proteger la vida, la integridad, el derecho a la familia, a la reunificación familiar y deben asegurar todas  las medidas apropiadas para garantizar  que no se van a seguir procesos de separación de los niños de sus padres”, expresó.

Agregó que en los casos de separación ya  producidos  se debe asegurar que los padres y sus hijos vuelvan a reunificarse  y, sobre todo, que a los niños se les dé atención en salud, facilitar la comunicación con sus familias,  servicios de interpretación, atención psicológica  y proveer  todo lo necesario para no impactarlos psicológicamente y afectar todo su desarrollo personal.

Al emitir sus resoluciones, la Comisión notó que si bien Estados Unidos informó haber dado pasos para la reunificación de los 2,551 niños y niñas que inicialmente fueron identificados, estando vencidos los plazos establecidos en la decisión del “U.S. District Court for the Southern District of California” (Tribunal del Distrito Sur de California, Estados Unidos), según su último informe aportado, permanecerían todavía 572 niños y niñas separados de sus familias en custodia de la Oficina de Reubicación de Refugiados.

Asimismo, según lo informado por el Estado respecto de 410 niños y niñas, los adultos que los acompañaban se encontrarían ya fuera de los Estados Unidos.

La Comisión observó que el Estado no aportó información detallada sobre la situación específica de las personas propuestas beneficiarias y, sobre si la reunificación estaría efectivamente planificada en un corto plazo, ni sobre si existiría un cronograma o se hubiesen habilitado de manera efectiva medios de contacto.

La Comisión concluyó que los derechos a la vida familiar e integridad personal así como el  derecho a la identidad de los niños y niñas, propuestos como beneficiarios, se encuentran, en principio, en una situación de riesgo.

La CIDH solicitó a los Estados Unidos que adopte las medidas necesarias para proteger los derechos a la vida familiar,  integridad personal e identidad de las personas.

Además,  garantizar que tales derechos sean salvaguardados mediante la reunificación de los niños y niñas con sus familias biológicas.

De acuerdo a la resolución, Estados Unidos debe adoptar las medidas necesarias para garantizar en forma inmediata mientras se realiza dicha reunificación, una comunicación adecuada, libre y regular de los beneficiarios con sus familias, conforme a su interés superior.

Además, que en el caso de que alguna o algunos de los padres hubiese sido deportada de manera separada de su hijo o hija, adoptar de forma inmediata las medidas necesarias en el marco de la cooperación internacional para asegurar dicha reunificación.

La CIDH también pide suspender  todo procedimiento migratorio que tenga como consecuencia la separación de los niños y niñas de sus familias.

En el marco del monitoreo de esta situación, la CIDH solicitó a México y los Estados Unidos de América la realización de visitas a sus fronteras norte y sur respectivamente, con el objetivo de monitorear la situación de derechos humanos relativa a las condiciones de recepción en frontera, en particular a la luz de los principios de unidad familiar y el interés superior de la niñez.

La CIDH es un órgano principal y autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA), cuyo mandato surge de la Carta de la OEA y de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. La Comisión Interamericana tiene el mandato de promover la observancia y la defensa de los derechos humanos en la región y actúa como órgano consultivo de la OEA en la materia.

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