Por Salvador Monroy. ¿Y las oportunidades productivas para el agro?

    POR SALVADOR MONROY
    Lic. en Periodismo

    Hoy la noticia del día sigue siendo desde el pasado viernes en el país, la migración de miles de personas en busca del sueño americano.

    Con matices políticos o no, la realidad es que los compatriotas decidieron dejar el país en busca de trabajo y decidieron realizar una caminata migratoria, dejando atrás sus hogares, familia y bienes que con mucho sacrificio lograron, pero que se mantienen estancados, sin desarrollo, producción y mucho menos sin las posibilidades de una jubilación honrosa y satisfactoria.

    Pero el propósito principal de la migración de personas es buscar oportunidades de trabajo para ayudar a la familia a que vivan honrosamente, que puedan pagar sus alimentos, la luz, el cable, el agua, el alquiler, adquirir una casa o remodelarla, cualquier intención es buena, pero si en el destino programado, en Estados Unidos lo encuentran, ¿y si no?

    Pero muchos creen que no es necesario viajar tan largo para encontrar trabajo, aquí hay suficiente espacio, tierra e inversión, se pierde la cosecha de café por falta de cortadores, no quieren realizar economía formal, ya no siembran maíz y frijoles porque el tiempo de cosecha es largo.

    Pero la otra cara de la moneda es que no existe empleo en la administración pública, no hay generación de trabajo, no hay inversión extranjera para el sector productivo o para más maquila, no hay crédito para el sector agrícola y de paso, la situación climática no es favorable por el exceso de lluvia o por la sequía en años secos a causa del cambio climático.

    Por otra parte, habría que conocer la política estatal en la generación de empleo, los datos en inversión en el sector agrícola o forestal, ya que no vemos una acción concreta para detener a las personas que deciden migrar, conocer más de cerca sus necesidades y sobre todo darles una alternativa o la esperanza de que sus políticas mejorarán en cuanto al combate a la pobreza, la corrupción y la seguridad, principales reclamos de los migrantes.

    Y el agro, cada vez se debilita, uno por la poca inversión estatal, dos por la falta de personas en el campo que se dediquen a la siembra o la recolección de la cosecha y en tercer lugar, porque la empresa privada cada vez más invierte menos en los rubros agrícolas.

    El más dañado con la migración, lo adelantamos, es el sector agrícola del país.

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