ONU: Los derechos de las mujeres en Honduras, una deuda pendiente

Expertas en derechos humanos de la ONU aseguran que, aunque ha habido algunos avances, el país centroamericano sigue siendo “machista”. Las mujeres son víctimas de una “violencia generalizada” y de la desigualdad. Además, sufren falta de representación política.

Honduras ha avanzado en la protección y promoción de los derechos humanos de las mujeres, pero el Gobierno debe asignar más recursos para lograr sus objetivos de igualdad de género, aseguran expertas de derechos humanos* de la ONU.

Tras una visita oficial de 14 días al país, las expertas reconocen que el Gobierno ha fortalecido el marco legal e institucional, incluso mediante la creación de unidades de género en las secretarías, de una Comisión Interinstitucional sobre el Feminicidio y la iniciativa de servicios Ciudad Mujer. Sin embargo, consideran que estas reformas deberían ser complementadas con compromisos presupuestarios para proteger los derechos de las mujeres en la práctica.

“Tras haber recorrido gran parte del país y escuchado la realidad desalentadora que enfrentan las mujeres, observamos que las iniciativas prometedoras no son suficientes. Los resultados deben seguir”, dijeron Ivana Radačić y Alda Facio, del Grupo de Trabajo de la ONU sobre la discriminación contra las mujeres en la ley y en la práctica.

Las expertas consideran que la violencia generalizada contra las mujeres, la desigualdad, la inseguridad y la impunidad fomentan la migración. Además, las defensoras de los derechos humanos en Honduras son regularmente criminalizadas, intimidadas e incluso asesinadas.

“Se necesita hacer mucho más para enfrentar todos estos desafíos, que provienen de una sociedad machista”, sostienen antes de pedir al Gobierno “intensificar sus esfuerzos para garantizar la igualdad de género y los derechos de las mujeres, y poner fin de inmediato a la impunidad”.
Además, lamentan que “la proporción de mujeres en el liderazgo político nacional en realidad ha disminuido en los últimos años”, ya que las reglas sobre la representación igualitaria estaban distorsionadas, por lo que se eligieron menos mujeres.

Las mujeres que aspiran a acceder a la vida pública y política a menudo se enfrentan a oposición y, a veces, a la violencia. “Alentamos al Gobierno a aprobar el proyecto de ley sobre la violencia contra las mujeres en la política y aplicar con firmeza las leyes de paridad de género”, dijeron las expertas.
Además, las hondureñas también tienen tasas de desempleo más altas que los hombres. Las que trabajaban en las plantas de fabricación de maquila, donde a menudo se violan las leyes, y las trabajadoras domésticas son vulnerables al abuso y la explotación.

La salud sexual y reproductiva también necesita ser abordada. “Honduras es uno de los pocos países del mundo que tiene una prohibición absoluta del aborto y de la anticoncepción de emergencia, incluso en casos de violación, incesto y peligro para la vida o la salud de las mujeres embarazadas o malformación fetal grave”, señalan.

En un país con una de las tasas más altas de embarazos adolescentes en la región, también falta educación sexual integral. Si bien hay ciertos programas de educación cívica en las escuelas públicas, “se deben realizar más esfuerzos para incluir cursos que se centren en la igualdad de género y la violencia contra las mujeres”, dicen. “Estos programas deben comenzar durante la educación primaria para instituir una cultura de respeto y romper los estereotipos de género”.

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