Papa Francisco manda a su representante a visitar a privados de libertad

“Gracias por recibirnos de esta manera, todos somos hijos de Dios y ustedes no están solos, nosotros oramos por ustedes siempre, ahora se encuentran aquí, encerrados pero pueden ser libres por la palabra de Dios”, les dijo el representante del Vaticano a los privados de libertad de “El Pozo II”, Moroceli, El Paraíso.

Vistiendo una sotana blanca, con detalles rojos y un crucifijo en su cuello, Novatus Rugambwa, originario de Tanzania y representante diplomático de la Santa Sede, visito a los internos de “El Pozo II”, con quienes realizo una jornada de oración transmitiéndoles un mensaje de fe, esperanza y optimismo.

Eran las 4:00 de la tarde, cuando el Nuncio Apostólico, junto a miembros de la Pastoral Penitenciaria, representada por el Padre Agustín Lara y el obispo de Danli, José Antonio Canales, inició su recorrido por el centro penitenciario de máxima seguridad.

El recorrido

El enviado del Papa Francisco, comenzó su visita en el módulo de mínima seguridad en donde los internos agradecieron su presencia y atentos escucharon las palabras de aliento que los incito a involucrarse en los programas de rehabilitación y a las jornadas espirituales que realizan los representantes de las iglesias.

“Agradezco mucho este momento que nos brindan para poder visitarlos”, fueron las palabras de Novatus al ingresar por separado a los módulos de la mara MS-13 y la Pandilla 18, en donde les pidió mantenerse en comunicación con Dios por medio de las oraciones, “nosotros también oramos por ustedes”.

Con la atención de todos los integrantes de estas asociaciones ilícitas, el delegado apostólico pidió inclinar su rostro y “hacer la oración que aprendimos desde niños: Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu Reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.

Antes de salir de los módulos, los privados de libertad agradecieron la visita del enviado del Papa Francisco, por lo que uno de los integrantes de una de las asaciones le pidió permiso para realizar una oración, por lo que Novatus pidió nuevamente inclinar el rostro y unirse a la oración del interno, a quien dio su bendición y pidió al resto de internos mantenerse en constante oración.

Agradecido

El Nuncio, agradeció la oportunidad de poder visitar “esta realidad de nuestra sociedad, en primer lugar aquí hay lo que nosotros llamamos privados de libertad, son personas humanas por eso la sociedad, el gobierno y toda la nación da importancia a su vida y sobre todo a las posibilidades de ser recuperadas o rehabilitar”.

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