Recomendaciones para el cultivo de limón persa

El limón es un cítrico del genero Citrus de la familia de las Rutáceas que está presente en gran parte del mundo, por esa razón existe una gran variedad de este cítrico entre las cuales destacan: Verna, Fino o Primofiori, Eureka y Libón. Entre las diferencias que relucen se pueden encontrar: su contenido de zumo, textura, grosor de la corteza, color, presencia o no de semillas. Sin embargo en el mundo existen dos variedades que son las más comercializadas y son conocidas  como limas ácidas, son: el limón Tahití o Persa (Citrus latifolia) y el limón mexicano o criollo (Citrus aurantifolia); esta dos variedades son las más populares en Honduras y están diferenciadas en cuanto a acidez y a la presencia de semillas; el limón Tahití o persa no contiene semillas y es menos acido que el limón mexicano o criollo.

Actualmente el limón se encuentra diseminado por toda el área mundial con clima tropical y templado, este cítrico es originario del sureste de Asia específicamente en el sur de China donde incluso se le rinde culto al fruto siendo un símbolo de felicidad. El cultivo de limón fue introducido a América por los conquistadores quienes fieles a este cultivo por sus propiedades para prevenir y combatir el escorbuto lo agregaban al cargamento como una de las primeras y más importantes provisiones (mundosol, s.f.).

Características

En cuanto a las características del limón se pueden distinguir su forma geométrica, diámetro, color y sabor. El limón dependiendo de su variedad es de una forma elíptica u ovalada, su color varía entre verde y amarillo con una corteza fuerte que se sobrepone a una capa blanca esponjosa e insípida, además su pulpa es de color amarillento en un tono pálido y está formado por ocho o diez gajos.

El limón persa se desarrolla en climas tropicales y subtropicales, debido a que este cultivo es muy sensible a las bajas temperaturas para su cultivo se requiere de una temperatura media de 28 oC.

En la etapa de crecimiento es fundamental que exista un adecuado suministro de agua por lo que se hace necesario para el desarrollo de este cultivo que la precipitación pluvial oscile entre los 400 y 1,200 mm por año.

Debe considerarse el uso de cortinas rompe viento en lugares donde hay fuertes vientos ya que estos pueden afectar el cultivo del limón persa por generar problemas como quebraduras en las ramas, mala formación de los árboles, caída de las hojas y las flores, así como daño en los frutos.

La luz determina en gran manera la calidad de la fruta  específicamente cuando se habla de color y sabor, por lo que la exposición a la luz del sol en gran manera es necesaria y debe evitarse la siembra en laderas con orientación hacia al oeste o hacia al norte.

Altitud y suelos

En cuanto a altitud deben considerarse alturas que oscilen entre los 50 y 1,500 msnm, este factor interviene directamente en la apariencia física del producto ya que a mayor altitud la consistencia es rugosa y la coloración se torna verde intensa, contrariamente a menor altitud la consistencia se torna lisa y la coloración es verde en tono menos intenso (más claro).

El Limón persa se desarrolla comercialmente en un amplio rango de suelos; pero crece mejor en suelos profundos y bien drenados, con alto contenido de materia orgánica (3 a 6%), acepta muy bien las texturas arenosas, pero hay que evitar sembrar en suelos arcillosos. Los suelos para este cultivo deben tener buena capacidad de cambio catiónico, de manera que puedan suplir a este cultivo los elementos químicos necesarios para su buen desarrollo. El pH requerido varía de 5.6 a 6.8. Los suelos para la producción de Limón persa deben ser profundos (60 cm o más de profundidad efectiva), con un buen drenaje. Debe proveerse de riego auxiliar en verano para garantizar una buena cosecha.

El crecimiento y la productividad del árbol estarán determinados por el tipo de suelo donde se establezca la plantación y la fertilización; aunque también influye el nivel técnico de la plantación y las condiciones climáticas. A continuación se mencionan los requerimientos agronómicos más importantes en la producción de Limón persa:

  • Selección del terreno

.El terreno para establecer una plantación óptima, debe ser de suelos ligeros, francos arenosos o arenoso.

  • Preparación del terreno.

La preparación del terreno es una labor que se debe practicar por lo menos con un mes de anticipación al trasplante, con el propósito de mejorar las condiciones físicas del suelo y facilitar el desarrollo normal de las raíces. Se recomienda hasta 50 cm de profundidad.

Siembra o trasplante.

El momento oportuno para el trasplante es en la entrada de la época lluviosa, o en  cualquier mes si hay provisión de riego, para asegurar a la planta la humedad necesaria para su establecimiento.

  • Distancia de siembra.

Cuando se siembra en terrenos con pendiente, se debe sembrar a tresbolillo, sistema que permite una mayor cantidad de plantas/ha, a la vez que disminuye la erosión de los suelos. Si se siembra en terrenos planos, puede usarse un marco real (cuadro) o rectangular. La distancia de siembra es variable, pero las más usuales son las que se describen en el siguiente cuadro. Densidad de plantas por hectárea de acuerdo a los distanciamientos más empleados. SAG-PRONAGRO.

Tabla  4 Distanciamiento de la siembra de limón persa.

Distancia en metros Densidad planta/Ha.
5 x 4 350
5 x 5 280
5 x 6 233
6 x 6 164
6 x 4 292

Fuente: Secretaría de Agricultura y Ganadería de Honduras.

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