Productividad y valor agregado

En zonas rurales de Choluteca y El Paraíso, pequeños productores están mejorando su productividad y accediendo a nuevas oportunidades de mercado con el apoyo del proyecto Ventana 1 de ComRural II, impulsado por el Gobierno de Honduras a través de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), financiado por el Banco Mundial e implementado por Swisscontact.
La intervención forma parte de la estrategia de desarrollo rural del país y combina asistencia técnica, acceso a insumos y transferencia de tecnología para fortalecer cadenas productivas como los granos básicos y el café. Los resultados ya se reflejan en mejores rendimientos y en una mayor calidad de los productos.
Mejoras en las prácticas agrícolas
En la comunidad de Santa Teresa, municipio de El Triunfo, Choluteca, productores de maíz y frijol reportan mejoras en sus prácticas agrícolas. Jenny Maradiaga explica que el acompañamiento técnico ha permitido ordenar y mejorar el manejo del cultivo. “Hemos mejorado la siembra, aprendiendo a abonar y a aplicar los insumos en el momento adecuado. Son conocimientos que antes no teníamos y que ahora estamos implementando”, señala.
En la misma comunidad, Nolvia Rodríguez destaca el impacto en su producción. “Ahora voy a sacar suficiente maíz. Antes no lo lograba por falta de recursos, pero hoy cuento con ellos”, afirma.
Valor agregado
En el rubro cafetalero, los avances se orientan al valor agregado y a la mejora de la calidad. En comunidades intervenidas en El Paraíso, la productora Sarvia Thamar Merlo resalta la incorporación de secadoras solares, una tecnología que ha mejorado los procesos de postcosecha.
Este sistema permite un secado más uniforme e higiénico del grano, lo que mejora su calidad y facilita el acceso a mercados especializados. “Hoy podemos ofrecer un café de mejor calidad”, comenta.
El proyecto también impulsa prácticas agrícolas sostenibles y resilientes al cambio climático. William Anderson Merlo, representante de la caja rural Renacer de Granadillo, explica que han incorporado sistemas agroforestales y el manejo adecuado de residuos, reduciendo el impacto ambiental y mejorando la producción.
Además del cambio en campo, los productores están dando pasos hacia modelos de mayor valor agregado. “Antes vendíamos café en uva; ahora estamos agregando valor con procesos de despulpado y secado”, detalla Merlo.
Fortalecimiento organizacional
La meta del grupo es fortalecer su organización y avanzar hacia una estructura autosostenible que genere empleo y mejores ingresos en la comunidad. “Queremos crecer como grupo, fortalecer a nuestros socios y avanzar hacia mercados internacionales”, agrega.
Las experiencias en estos territorios muestran que la mejora en la productividad agrícola no depende únicamente del incremento en la producción, sino también del acceso a conocimiento, tecnología y organización. En ese sentido, la Ventana 1 de ComRural II contribuye a dinamizar la economía rural hondureña, con resultados que ya se reflejan en las comunidades y en la competitividad del sector agroalimentario.


