Promueven una agricultura inteligente


Un reciente estudio publicado en Agricultural Systems aporta nueva evidencia sobre el papel de las relaciones sociales en el intercambio de conocimientos entre agricultores y propone una nueva forma de comprender cómo comienzan los procesos de escalamiento responsable de innovaciones en agricultura climáticamente inteligente.
Frente a un clima cada vez más variable y a la creciente frecuencia de eventos extremos, acelerar el uso de innovaciones capaces de fortalecer la resiliencia de la agricultura se ha convertido en una prioridad para los sistemas agroalimentarios. La ciencia ha avanzado en el desarrollo de soluciones con el potencial de ayudar a los agricultores a enfrentar estos desafíos. Sin embargo, lograr que el conocimiento sobre esas innovaciones sea conocido, comprendido, adaptado y escalado por un mayor número de productores continúa siendo uno de los grandes retos de la investigación para el desarrollo.
Responder a este desafío requiere comprender no solo qué innovaciones funcionan, sino también cómo el conocimiento sobre ellas comienza a circular entre agricultores. El estudio Trust, support, and knowledgesharing: The role of social capital in responsible scaling ofclima
Para responder a esta pregunta, investigadores de la Alianza de Bioversity Internacional y el CIAT, la Universidad de Copenhague y la Fundación Gates analizaron información de 514 pequeños agricultores participantes en Territorios Sostenibles Adaptados al Clima (TeSAC, conocidos internacionalmente como Climate-Smart Villages) de Guatemala y Honduras. El objetivo fue comprender cómo distintas dimensiones del capital social influyen en el intercambio de conocimientos sobre agricultura climáticamente inteligente y qué implicaciones tiene este proceso para el escalamiento responsable de las innovaciones.
Más allá de compartir información, uno de los principales aportes de esta investigación es proponer una nueva forma de observar cómo comienzan a expandirse las innovaciones agrícolas. Los resultados sugieren que las innovaciones no comienzan a difundirse únicamente por sus características técnicas, también, dependen de que existan relaciones sociales que faciliten que el conocimiento circule entre agricultores, permitiendo que nuevas prácticas sean comprendidas, discutidas y adaptadas en diferentes contextos.
Tradicionalmente, el éxito de una innovación suele evaluarse cuando ya ha sido adoptada por un gran número de personas. Este estudio, en cambio, dirige la atención hacia un momento mucho más temprano: cuando los agricultores comienzan a compartir experiencias, conversar sobre nuevas prácticas, resolver dudas y aprender unos de otros.
Se plantea que, el intercambio de conocimientos puede entenderse como una señal observable de las primeras etapas del escalamiento responsable, observar cómo circula ese conocimiento entre agricultores permite comprender mejor cómo empiezan a construirse los procesos que, posteriormente, pueden favorecer una adopción y una expansión más amplia de las innovaciones.
Desde esta perspectiva, el intercambio de conocimientos no se limita a la transmisión de información técnica, constituye un proceso social mediante el cual las experiencias se comparten, se discuten y se adaptan a diferentes realidades productivas. Comprender estas dinámicas permite analizar cómo el conocimiento sobre las innovaciones comienza a circular antes de que su adopción sea visible a gran escala.
“Nuestro estudio muestra que el éxito del escalamiento no depende únicamente de las características técnicas de una innovación. También requiere comprender las dinámicas sociales que permiten que el conocimiento circule entre agricultores. La confianza, la cercanía entre las personas y el apoyo mutuo crean condiciones que favorecen el intercambio de conocimientos, un proceso que puede observarse como una señal de las primeras etapas del escalamiento responsable.” Dra. Deissy Martínez-Barón, Investigadora en Escalamiento para el Impacto y Acción Climática, Alianza de Bioversity International y el CIAT.
¿Qué revela la investigación?
¿Qué significa para agricultores y tomadores de decisión?
En la práctica, estos hallazgos ayudan a comprender mejor cómo el conocimiento comienza a circular entre productores. Por ejemplo, un agricultor puede observar cómo un vecino implementa una nueva práctica para enfrentar la sequía, conversar sobre los resultados, adaptarla a las condiciones de su propia finca y, posteriormente, compartir esa experiencia con otros miembros de la comunidad. Aunque el estudio no analiza casos individuales como este, sí aporta evidencia de que el conocimiento sobre las innovaciones comienza a circular entre agricultores y constituye un componente importante de los procesos que pueden favorecer su expansión posterior.
Para gobiernos, organizaciones de desarrollo y programas de innovación, estos resultados ofrecen evidencia sobre la necesidad de poner en el centro de los procesos de escalamiento de innovaciones a las dinámicas sociales ya que esto garantiza apropiación y, por ende, resultados e impacto sostenido en el tiempo. Estos hallazgos también respaldan el enfoque de escalamiento responsable, al mostrar que comprender cómo circula el conocimiento entre agricultores puede contribuir al diseño de estrategias de innovación más inclusivas, sensibles al contexto y capaces de anticipar y gestionar las posibles consecuencias no deseadas que pueden surgir al ampliar el alcance de las innovaciones.
En un contexto donde los sistemas agroalimentarios necesitan acelerar la adopción de soluciones frente al cambio climático, esta investigación pone de relieve que el impacto de una innovación no depende únicamente de su calidad técnica, también depende de la capacidad de las personas para compartir conocimientos, aprender unas de otras y construir relaciones de confianza que favorezcan la circulación del conocimiento.
Comprender estos procesos ofrece nuevas oportunidades para diseñar estrategias de innovación y escalamiento más efectivas, inclusivas y adaptadas a las realidades de los territorios.


