Retos que inspiran el agro hondureño

La Coordinadora Nacional del Proyecto ComRural, ingeniera Rut Pinoth, destacó los avances, retos y logros alcanzados durante el cierre de ComRural II y el inicio de ComRural III, incluyendo el Financiamiento Adicional (FA) destinado a la región de La Moskitia, reafirmando el compromiso del proyecto con el fortalecimiento del agro hondureño.
Pinoth recordó que al asumir la coordinación en febrero de 2024 encontró un escenario complejo, con “tres ComRurales” ejecutándose de manera paralela, en medio de un proceso de transición institucional de Inversión Estratégica (INVEST-H) hacia la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG). Esta situación generó retrasos en la ejecución, particularmente en ComRural II, donde varias Organizaciones de Productores Rurales (OPR) enfrentaban dificultades relacionadas con licenciamientos ambientales, acceso al crédito mediante los Aliados Financieros Privados (AFP) y distintos niveles de avance en sus planes de negocio.
A pesar de estos desafíos, ComRural continúa posicionándose como uno de los proyectos más exitosos del Banco Mundial en la región latinoamericana. “Poner en marcha simultáneamente los tres ComRurales ha sido uno de los mayores retos, pero también una gran satisfacción, porque hoy los tres están activos y atendiendo a las y los productores”, afirmó Pinoth. Con ComRural III, la cobertura territorial se amplió de 13 a 17 departamentos, incorporando Olancho, Valle y Yoro.
Recuperando la credibilidad
Durante el periodo de transición, los retrasos generaron desconfianza entre las OPR. Para revertir esta situación, la Coordinadora Nacional realizó una gira de trabajo a nivel nacional, dialogando directamente con las juntas directivas de las organizaciones. “Logramos recuperar un voto de confianza que permitió a las OPR retomar y complementar sus planes de negocio, con el objetivo de fortalecer su competitividad”, señaló.
Pinoth subrayó que ComRural representa una oportunidad estratégica para el sector agrícola, al impulsar mejoras en infraestructura, capacidades técnicas y adquisición de equipos, facilitando el acceso a mercados nacionales e internacionales. Asimismo, destacó que el proyecto ha logrado consolidar bases técnicas y procedimientos sólidos, creando condiciones favorables para una ejecución más eficiente a partir de 2026.
Reconoció también que el proyecto ha enfrentado barreras estructurales externas, como la lentitud en los procesos de licenciamiento ambiental, el registro de juntas directivas y los requisitos financieros exigidos por los AFP. No obstante, estos procesos se han ido agilizando gracias a la coordinación interinstitucional, manteniendo un enfoque de competitividad y gestión socioambiental alineado con las Contribuciones Nacionales Determinadas (NDC) del país.
Retos a futuro
Entre los principales desafíos de ComRural III destaca la débil organización de productores en los nuevos departamentos incorporados, donde predominan los esfuerzos individuales y existen pocas organizaciones formalmente constituidas. “Cuando un proceso se detiene es normal que la gente dude, pero hoy hemos recuperado la credibilidad del proyecto. Estamos promoviendo procesos transparentes, con convocatorias públicas y participación amplia”, concluyó Pinoth. Con estos avances, ComRural reafirma su papel como un pilar clave para el desarrollo rural, la competitividad agrícola y la inclusión productiva en Honduras.


