Caficultores fortalecen su producción

La historia de la COMILL marca un antes y un después de ComRural II al lograr transformar su producción y generar oportunidades para jóvenes y mujeres de La Libertad.
Con el apoyo del proyecto ComRural II, 152 productores de La Libertad, Comayagua, fortalecen su capacidad de acopio, generan oportunidades para jóvenes y mujeres y se preparan para acceder a nuevos mercados.
La Libertad, Comayagua. En las montañas de La Libertad, donde el café es el principal motor económico del municipio, 152 pequeños productores organizados en la Cooperativa Mixta La Libertad Limitada (COMILL)decidieron dar un paso que transformaría el futuro de su organización.
En esta región montañosa de Comayagua, se cultiva un café especial a una altura entre los 1,250 a 1,450 metros sobre el nivel del mar (MSNM) de las variedades Parainema, Catuai, Lempira, IHCAFE 90, Obata y Catimor.
El acercamiento con el proyecto Integrando la Innovación para la Competitividad Rural en Honduras (ComRural II), ejecutado por la Secretaría de Agricultura y Ganadería mediante fondos de un préstamo del Banco Mundial (BM), fue clave para fortalecer la cooperativa, mejorar la calidad del café, aumentar su capacidad de producción y abrir la puerta a nuevos mercados.
Un antes y un después de ComRural
Para Carlos Flores Figueroa, presidente de la junta directiva de la COMILL, existe “un antes y un después de ComRural”, ya que cuando los socios de la cooperativa visitaron por primera vez el terreno donde querían construir su futuro, lo que encontraron fue un predio que cumplía con el espacio y la ubicación necesaria.
En la actualidad, cuentan un beneficio húmedo y con maquinaria necesaria para procesar el mejor café del departamento, “la meta se cumplió a partir del cuatro de enero de 2026, cuando comenzó a funcionar la secadora de café tipo Guardiola, un hito que marca un nuevo capítulo en los ocho años de la organización”, sostuvo el entrevistado.
Estás obras representan también mejores precios de venta, ya que durante años, uno de los principales problemas fue la falta de una instalación para acopiar y procesar su propio café, obligando vender su cosecha a intermediarios, reduciendo sus ingresos y limitando su capacidad de crecimiento como organización.
A través de la implementación del plan de negocios, seconstruyó un centro de acopio, una bodega, un área de despulpado y un beneficio húmedo, se instaló dos secadoras con capacidad para procesar 220 quintales de café húmedo cada una y un equipo de despulpado con capacidad de 50 quintales por hora.
La inversión total alcanzó 13.8 millones de lempiras, de los cuales 8.1 millones de lempiras son transferencia no reembolsable de ComRural, un 30 por ciento de un aliado financiero privado y un 10 por ciento son fondos de COMILL.
COMILL muestra resultados de su transformación
Durante la misión de apoyo del Banco Mundial (BM) a la implementación de ComRural II y ComRural III se realizó una visita a la cooperativa para constatar in situ los procesos de ejecución del plan de negocios, los retos y los logros alcanzados. Como parte de la jornada, se realizó un recorrido por las obras desarrolladas con el respaldo del proyecto, entre las que destacan también un horno secador y un patio de secado. Esta infraestructura resulta clave para mejorar la calidad del grano y generar mayor valor agregado.
Asimismo, la misión conoció de primera mano el proceso productivo del café, desde el despulpado hasta el secado, evidenciando los avances obtenidos por la organización gracias a la implementación de su plan de negocios.
Estas acciones reafirman el compromiso de impulsar la productividad, calidad y competitividad del café hondureño, contribuyendo a generar mayores oportunidades para las familias productoras.
Creando nuevas oportunidades
El proyecto también ha abierto oportunidades para jóvenes del municipio, ejemplo de lo anterior es que estudiantes de institutos de educación media han realizado prácticas dentro de la cooperativa. Asimismo, la organización impulsa un programa permanente de formación dirigido a jóvenes caficultores. Como resultado de lo anterior, 25 jóvenes hoy ven en el café la oportunidad para construir un futuro, Luis Rodríguez es uno de ellos ya que al graduarse de la carrera de Biología decidió regresar para “no abandonar el café”.
En estos espacios se fortalecen conocimientos en catación de café, métodos de filtrado, trazado de fincas, manejo de maquinaria agrícola como chapeadoras, podadoras y bombas de fumigación, además de la elaboración de viveros y procesos de trasplante. Las mujeres también han ganado un papel importante dentro de la organización. Actualmente 25 productoras participan activamente en el plan de negocios, muchas de ellas como directivas o integrantes de los comités de trabajo de la cooperativa.
A través del comité de género, las cooperativistas han recibido formación en temas de desarrollo empresarial, análisis financiero y gestión organizativa, fortaleciendo su participación dentro de la estructura de la organización.


