Suelo vivo, agricultura del futuro

La FHIA reunió a especialistas y participantes para compartir conocimientos sobre microbiología, fertilidad y manejo sostenible del suelo.
Una mirada diferente al suelo

Cuando se habla de agricultura, la atención suele concentrarse en lo que ocurre sobre la superficie: el desarrollo de las plantas, la floración, los frutos y la cosecha. Sin embargo, buena parte de los procesos que hacen posible esa producción sucede bajo nuestros pies, donde raíces, microorganismos, nutrientes, agua y materia orgánica interactúan formando un sistema complejo que influye directamente en la productividad de los cultivos.
Profundizar en esas interacciones y acercar el conocimiento al sector productivo fue el propósito del Congreso Vida en el Suelo: Microbiología, Fertilidad y Agricultura del Futuro, realizado por la Fundación Hondureña de Investigación Agrícola (FHIA) los días 26 y 27 de agosto de 2026, en La Lima, Cortés. El encuentro reunió a especialistas, productores, técnicos, investigadores, representantes de empresas, academia y otras instituciones vinculadas al sector agrícola.
Desde la inauguración se destacó la importancia de fortalecer la transferencia de conocimientos y tecnologías para enfrentar los desafíos actuales de la producción. También se planteó la necesidad de dejar de considerar el suelo únicamente como un sustrato y reconocerlo como un sistema vivo, en el que microorganismos, raíces, nutrientes, agua y materia orgánica interactúan y determinan, en gran medida, la productividad de los cultivos.
Ciencia y experiencia en un mismo espacio
El programa contó con 26 conferencistas procedentes de Honduras, Perú, Guatemala, México, Argentina, Nicaragua y Ecuador, quienes desarrollaron 24 temas relacionados con microbiología y fertilidad del suelo, materia orgánica, rizosfera, bioinsumos, remineralización, agricultura regenerativa, nutrición vegetal, productividad y resiliencia. También se compartieron experiencias aplicadas a cultivos como caña de azúcar, aguacate Hass, tomate y chile dulce, además de su vinculación con la acuacultura.
La diversidad de contenidos permitió abordar el suelo desde sus componentes químicos, nutricionales y biológicos, relacionando conocimientos técnicos con experiencias de diferentes sistemas productivos. Las conferencias y el intercambio entre especialistas y asistentes generaron oportunidades para compartir inquietudes, contrastar experiencias y conocer nuevos enfoques para el manejo integral del suelo.
Un encuentro con participación regional

El Congreso registró 107 participantes, de los cuales 98 procedían de Honduras, además de contar con representación de Guatemala y El Salvador. La presencia de productores, técnicos, investigadores, profesionales, representantes de empresas y academia enriqueció las jornadas y favoreció el intercambio entre diferentes actores vinculados con la producción agrícola.
Como complemento al programa técnico, se habilitó un área de estands con presencia de ocho empresas, que permitió a los participantes conocer propuestas vinculadas con el sector y establecer contacto con sus representantes. El respaldo de las empresas patrocinadoras y colaboradoras, junto con la participación de los conferencistas, fue fundamental para el desarrollo exitoso del encuentro.
La vida que sostiene la agricultura
Después de dos jornadas dedicadas a la microbiología, fertilidad, materia orgánica, nutrición vegetal, bioinsumos y experiencias productivas, una idea conectó buena parte de los conocimientos compartidos: el suelo es un sistema vivo. Bajo la superficie ocurre una intensa actividad que no podemos observar a simple vista, pero que influye directamente en el desarrollo y productividad de los cultivos.
Comprender esta realidad también cambia la manera de manejar el suelo. Cuidarlo va más allá de prepararlo para la siembra o suministrar nutrientes; significa conocer las relaciones que ocurren en su interior y reconocer que sus componentes forman un sistema interdependiente que debemos conservar.
El Congreso Vida en el Suelo dejó conocimientos, experiencias y nuevas perspectivas, pero también una reflexión fundamental: frente al desafío de producir de manera eficiente y sostenible, necesitamos comprender mejor aquello que sostiene nuestros cultivos. Cuidar la vida en el suelo es también cuidar el futuro de la agricultura.
El trabajo detrás del Congreso
La realización del Congreso requirió un importante esfuerzo de organización y coordinación. El Centro de Comunicaciones de la FHIA tuvo a su cargo la planificación y ejecución del encuentro, con el apoyo técnico del Laboratorio Químico Agrícola, destacó el Ing. Marco Tulio Bardales, Gerente de Comunicaciones de la FHIA.
Bardales explicó que el proceso comprendió la promoción y convocatoria, coordinación de conferencistas, inscripción y atención de participantes, así como la logística necesaria para el desarrollo del evento. Resaltó que el resultado fue producto de un esfuerzo conjunto, en el que el Centro de Comunicaciones aportó su experiencia en capacitación y transferencia de conocimientos y el Laboratorio Químico Agrícola contribuyó con la orientación técnica de los contenidos. Asimismo, reconoció el valioso aporte de conferencistas, patrocinadores y empresas colaboradoras, cuya participación fue fundamental para propiciar dos jornadas de aprendizaje e intercambio alrededor de la vida en el suelo.


