Conozca más sobre la papa

La papa, Solanum tuberosum, es el cuarto cultivo sembrado en más de 100 países, después del trigo, arroz y maíz y su producción anual asciende a más de 300 millones de toneladas. La papa ha significado la subsistencia para millones de personas durante los últimos tres siglos. Una ración diaria suplementada con pequeñas cantidades de leche, carne y pescado ha sido la piedra angular de la alimentación de gran parte de la población desde Sur América hasta Europa. A nivel mundial, se producen 290 millones de TM y se cultivan 13.85 millones de hectáreas. Gran parte de los productores más pobres del mundo en desarrollo y las familias más desnutridas dependen en parte o totalmente del consumo de raíces y tubérculos para su alimentación y nutrición, ya que son alimentos altamente energéticos cultivados con rendimientos estables bajo condiciones difíciles para el desarrollo de otras plantas. La papa contiene proteína de alta calidad (2%), cuenta con todos los aminoácidos esenciales y vitamina C. En Europa, a nivel industrial, es utilizada en la producción de vodka, whisky, almidón y otras industrias la emplean como comidas rápidas (papas a la francesa) y chips (hojuelas) como es el caso de Centroamérica. Origen El centro de origen de la papa se ubica entre Perú y Bolivia, cerca del lago Titicaca para la subespecie andigenum, aunque existen muchas especies silvestres en México, Guatemala, Ecuador y Chile.
Familia: solanáceas Nombre Científico: Solanum tuberosum. La papa pertenece a la familia de las solanáceas. Las especies cultivadas son las Tetraploides (2n=48) que pertenecen a las especies Solanum tuberosum y Solanum andigenum. Tipo de Planta: Es herbácea anual. Sus raíces son muy ramificadas, finas y largas, dependiendo su desarrollo de que el suelo esté o no mullido. Tallo: Grueso, fuerte, anguloso, con una altura que varía entre 0,5 y 1 m. Se origina en las yemas del tubérculo. Las hojas son imparipinnadas, que es cuando hay hojas simples y compuestas en el mismo tallo. Consta de nueve o más foliolos, cuyo tamaño es tanto mayor cuanto más alejados se encuentran del nudo de inserción.
El fruto: Es una baya redondeada de color verde, que se vuelve amarilla al madurar. Semilla: Aunque la papa puede multiplicarse por semillas y por esquejes, en la práctica, la multiplicación es siempre vegetativa, haciéndose por medio de los tubérculos que producen brotes en las yemas u ojos. La germinación de la papa, su crecimiento y la producción de tubérculos depende de sustancias químicas elaboradas por la papa, que actúan en dosis muy débiles. Se les conoce con el nombre de “sustancias de tuberización”.
Clima
Temperatura: La papa requiere temperaturas de 15 a 20°C para su tuberización (formación de tubérculos) y crecimiento. La papa es considerada una planta termoperiódica, lo que significa que es necesario una variación, entre la temperatura diurna y la nocturna, de por lo menos 10°C. Si la diferencia es menor, el crecimiento y tuberización se ven afectados. Cuando esta situación se da a menudo, a lo largo del ciclo vegetativo, el rendimiento y la calidad son afectados, pues las temperaturas altas son ideales para el crecimiento de tallos y hojas, pero no para los tubérculos. La temperatura influye en la brotación de los tubérculos semillas, en la utilización de nutrimentos, pérdida de agua y en las etapas fenológicas del cultivo.
Luminosidad: El cultivo de papa se comporta mejor con períodos de 8 a 12 horas luz. Precipitación: La precipitación o cantidad óptima de agua requerida es de 600 mm., distribuida en todo su ciclo vegetativo; las mayores demandas se dan en las etapas de germinación y crecimiento de los tubérculos, por lo cual es necesario efectuar riegos suplementarios en los períodos críticos o cuando no se presenta lluvia. Viento: El viento debe ser moderado, ya que las plantas no resisten vientos con velocidades mayores de 20 Km./hora, sin que estos causen daños o influyan en los rendimientos.
Altitud: La altitud ideal para el desarrollo y producción del cultivo de la papa para consumo se encuentra entre los 1,500 a 2500 m.s.n.m., pero puede cultivarse en alturas menores como de 460 m.s.n.m. Suelos En cuanto a suelos, la papa prefiere tierras mullidas y aireadas. Son mejores los suelos arenosos que los arcillosos. Vegeta mejor entre valores de pH comprendidos entre 5,5 y 7, condiciones que suelen darse más en los terrenos arenosos. Es planta que tolera una fuerte acidez (pH=5). Puede vegetar también en terrenos arcillo-calizos, llegando a tolerar un pH igual e incluso superior a 8. En suelos calizos es donde son más frecuentes los ataques de sarna. Son indicados los suelos ricos en humus o materia orgánica; en cambio, son malos los suelos fuertes y compactos.


