Trazabilidad: Para enfrentar amenazas sanitarias

La Entrevista:
El representante del OIRSA en Honduras destaca la trazabilidad, la vigilancia epidemiológica y el fortalecimiento de los puestos de control como herramientas para enfrentar las nuevas amenazas sanitarias.
Tegucigalpa, Honduras. La sanidad agropecuaria de Honduras enfrenta nuevos desafíos por la presencia de enfermedades y plagas, las exigencias de los mercados internacionales y los efectos de la sequía y el cambio climático. Influenza aviar de alta patogenicidad, gusano barrenador, Huanglongbing (HLB) en los cítricos y langosta voladora forman parte de las principales amenazas que demandan mayor vigilancia, prevención y capacidad de respuesta.
En entrevista, Guillermo Enrique Cruz Henríquez, representante del Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA) en Honduras, destaca la coordinación con la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) y el Servicio Nacional de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria (SENASA) para enfrentar estos retos.
Coordinación y emergencias sanitarias
Cruz señala que existe una coordinación permanente con la Dirección General del SENASA en temas de inocuidad de los alimentos, salud animal y sanidad vegetal, particularmente frente a las emergencias sanitarias que afectan al país. Entre las principales preocupaciones se encuentra la langosta voladora, cuya presencia generó una emergencia en la zona de Olanchito. El representante del OIRSA recuerda que esta plaga tiene una importancia histórica para la región, al punto de que su problemática fue uno de los antecedentes que contribuyeron a la creación del organismo hace más de 70 años.
Otro desafío es el Huanglongbing (HLB), enfermedad que afecta a los cítricos y que ha golpeado especialmente la producción de naranja y sus derivados. Ante esta situación se mantienen acciones de prevención y control.
Trazabilidad para proteger la producción
Uno de los principales esfuerzos que desarrolla OIRSA es el fortalecimiento de los sistemas de trazabilidad, una herramienta que permite conocer el origen y movimiento de los productos agropecuarios y actuar con mayor rapidez ante una emergencia sanitaria. El programa comenzó con el sector acuícola, específicamente con el camarón cultivado, debido a los requisitos de los mercados de exportación. Posteriormente se incorporaron el sector porcino, los bovinos y los équidos. El siguiente paso será incorporar los productos pesqueros, mediante un convenio con GOAL, organización que trabaja con la pesca artesanal tanto en el Caribe como en el Pacífico.
Más puestos de control
El fortalecimiento de la trazabilidad está acompañado por una ampliación de la red de puestos de control. Actualmente se construyen cinco puestos adicionales, con lo que se alcanzaría alrededor de 14. La meta es contar con 19 puestos distribuidos en el territorio nacional. La red permitirá mejorar el control de la movilización de animales y productos agropecuarios y fortalecer la capacidad de respuesta ante emergencias.
A esto se suman las acciones de cuarentena agropecuaria en las aduanas terrestres, aéreas y marítimas, destinadas a evitar el ingreso de plagas y enfermedades que puedan afectar el estatus sanitario y fitosanitario del país.
El desafío del gusano barrenador

El gusano barrenador constituye otro de los grandes retos sanitarios para Honduras y la región. Cruz explica que la alerta por la reinfestación comenzó en Panamá en 2023 y posteriormente se extendió por Centroamérica, llegando en 2026 hasta Estados Unidos.
Honduras tiene experiencia en su control, ya que logró erradicar la enfermedad en 1996. Sin embargo, el escenario actual presenta diferencias, debido a que la mosca que ingresó nuevamente tiene características distintas a la cepa con la que el país convivió durante los años 90. Esta situación obliga a fortalecer las medidas de vigilancia, prevención y control.
Un aliado técnico para Honduras
El representante del OIRSA considera que la relación entre el organismo y las autoridades nacionales ha venido recuperando confianza. Destaca que el actual secretario de Agricultura y Ganadería conoce el funcionamiento de OIRSA por su experiencia previa dentro del organismo, lo que facilita la coordinación y permite identificar áreas en las que se puede apoyar al país, afirma.
Cruz reconoce que los retos son grandes y que cada año surgen nuevas situaciones que demandan respuestas diferentes. Sin embargo, considera que la modernización, la trazabilidad, la georreferenciación, la vigilancia y la adaptación al cambio climático deben ser prioridades.
Responsabilidad compartida
Finalmente, Cruz hace un llamado a los productores y a la población a colaborar con las medidas sanitarias. “Cuando implementamos medidas de control sanitario no lo hacemos para perjudicar a nadie. Lo hacemos porque necesitamos proteger al país, la producción y los mercados”, enfatiza. A su juicio, la sanidad agropecuaria es una responsabilidad compartida entre instituciones, productores y todos los actores de las cadenas agroalimentarias.


