Apoyan restauración de la Biosfera

Tegucigalpa, Honduras. La Reserva de la Biosfera del Río Plátano, uno de los territorios más biodiversos de Mesoamérica, avanza hacia un modelo de desarrollo sostenible gracias a la implementación del Proyecto Manejo Integrado de la Biosfera del Río Plátano, Mi Biosfera, una iniciativa que integra restauración ecológica, financiamiento climático y fortalecimiento de los medios de vida comunitarios.
El proyecto, fue financiado por la Unión Europea, UE y ejecutado con el respaldo de la subvención FUNDER–UNAG–SERNA, contando además con la participación fundamental del Instituto de Conservación Forestal ICF y la Universidad Zamorano, logrando impactos significativos en la gestión del paisaje, la gobernanza de la tierra y la inclusión financiera climática, beneficiando directamente a 40 organizaciones comunitarias y 2,498 socios y clientes, de los cuales el 39 % son mujeres.
Restauración del paisaje y conservación de la biodiversidad.
Uno de los principales logros de la subvención FUNDER–UNAG–SERNA, del Proyecto Mi Biosfera, ejecutado por un periodo de 5 años fue la restauración comunitaria del paisaje. A la fecha, se reportan 2,125 hectáreas en proceso de restauración, con la producción y establecimiento de 106,536 plantas destinadas a la recuperación de áreas forestales degradadas. Miles de hectáreas han sido georreferenciadas por el Instituto de Conservación Forestal y las organizaciones participantes bajo la metodología oficial de reforestación forestal de Honduras, explicó David Erazo, Gerente del Centro de Gestión Agroforestal y Energías Renovables de FUNDER, en el evento de presentación de resultados del Proyecto Mi Biosfera.
Erazo, resaltó que este esfuerzo ha sido posible gracias al trabajo articulado de 31 Comités de Restauración y Biodiversidad, que promueven acciones de conservación, monitoreo biológico y protección de zonas de recarga hídrica dentro del área protegida, esto significa que existen más de 90 personas
Financiamiento climático e inclusión financiera
También Erazo, señaló que el Proyecto, estableció un mecanismo financiero inclusivo para el clima, permitiendo la inversión en tecnologías de adaptación y mitigación al cambio climático. Hasta febrero de 2026, se registra un importe financiero acumulado de 1,611,179 euros, de los cuales 560,743 euros corresponden a un fondo de fomento de inversiones.
En total, se realizaron 195 inversiones en 18 tecnologías y medios de vida, orientadas a cadenas de valor sostenibles como ganadería, café, cacao y sistemas agroforestales, con un enfoque de cero deforestación. Este modelo mantiene una morosidad del 3.26 %, reflejando una gestión financiera sólida y responsable.
Fernando Cáceres, de la Unión Europea, resaltó que el Proyecto Mi Biosfera surgió a partir de una convocatoria impulsada desde la sede en la cual Honduras fue seleccionada entre ocho propuestas a nivel global, en reconocimiento a su enfoque en la promoción de paisajes productivos sostenibles.
“Al inicio hubo muchos retos, pero la integración de actores que antes no habían trabajado juntos permitió obtener resultados concretos. El tema de la gobernanza fue clave para avanzar”, afirmó Cáceres, al referirse al proceso de articulación institucional y comunitaria desarrollado durante la ejecución del proyecto.
Asimismo, destacó que uno de los principales aportes de la iniciativa ha sido el acceso a servicios financieros para las organizaciones locales, junto con el fortalecimiento de su capacidad organizativa, el acceso a mercados y la comercialización de productos. No obstante, señaló que entre los desafíos pendientes se encuentra el desarrollo de una marca o sello distintivo que permita posicionar los productos provenientes de la Reserva de la Biosfera del Río Plátano en mercados diferenciados.
Organización comunitaria y acceso a mercados
Un hito clave del proyecto es la conformación y legalización de la Unión de Organizaciones de Desarrollo Agroforestal de la Biosfera del Río Plátano (UODESA), una organización de segundo piso que fortalece la gobernanza territorial y facilita el acceso a mercados formales.
Las organizaciones beneficiarias han logrado avances en la comercialización de frutales, lácteos, café y cacao, así como en la implementación de planes de negocio, entre ellos una planta procesadora de lácteos impulsada en el marco del programa Creciendo Juntos del proyecto ComRural III.
Alianzas estratégicas y conocimiento local
El Proyecto Mi Biosfera destaca por su enfoque de alianzas interinstitucionales. La vinculación con entidades como el ICF, UNAG, ComRural y la academia ha permitido desarrollar investigaciones, caracterizar sistemas agroforestales y fortalecer capacidades locales. Asimismo, se ha promovido la inclusión del pueblo originario Pech, mediante diplomados en cambio climático, agricultura orgánica y monitoreo biológico de aves, fortaleciendo el conocimiento tradicional y su integración en la gestión ambiental.
Un modelo replicable en América Latina
Los resultados del Proyecto Mi Biosfera confirman que es posible articular conservación ambiental, desarrollo económico y participación comunitaria. La experiencia demuestra que la seguridad jurídica, la educación financiera y ambiental, y el acceso a financiamiento climático son pilares fundamentales para la sostenibilidad de los territorios rurales.


