Respuestas ante plagas y enfermedades

La detección temprana de plagas y enfermedades es uno de los principales desafíos de la agricultura hondureña. Ante esta realidad, el Servicio Nacional de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria (SENASA) avanza en la modernización de sus sistemas de vigilancia mediante drones, monitoreo satelital, cámaras multiespectrales y plataformas digitales que permiten mejorar la supervisión de los cultivos y agilizar la respuesta ante posibles emergencias.
La estrategia busca fortalecer la capacidad de prevención frente a amenazas fitosanitarias y cambios en el comportamiento de las plagas asociados a la variabilidad climática, un escenario que demanda mayor precisión y rapidez en las acciones de vigilancia.
Sammy Cáceres, director técnico de Sanidad Vegetal de SENASA, explicó que la institución incorpora estas herramientas en rubros estratégicos, particularmente en el sector bananero, mediante acciones coordinadas con el Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA).
“No podemos quedarnos atrás, tenemos que ir adelante con la tecnología”, afirmó Cáceres, al destacar que los drones permiten cubrir grandes extensiones de terreno en menos tiempo, identificar posibles focos de infestación y generar información para orientar las decisiones de los especialistas.
La tecnología frente a nuevas amenazas
Uno de los retos que enfrenta la sanidad vegetal es la presencia de brotes de langosta voladora centroamericana, especialmente en zonas del litoral Caribe. Las condiciones climáticas pueden influir en el desarrollo y comportamiento de esta plaga, por lo que mantener una vigilancia constante resulta fundamental.
“El cambio climático prácticamente ha afectado todos los procesos productivos”, manifestó Cáceres, al señalar que las instituciones sanitarias deben prepararse para responder a situaciones que pueden evolucionar rápidamente.
La incorporación de drones amplía las posibilidades de inspección en áreas extensas y permite concentrar los esfuerzos en los sitios donde se identifiquen mayores riesgos. Esta tecnología también puede apoyar la vigilancia de cultivos de cítricos, arroz, palma y otros rubros que requieren seguimiento fitosanitario.
Seis técnicos se preparan para operar drones
La modernización tecnológica también requiere personal capacitado. SENASA desarrolla un proceso de formación y certificación para fortalecer las competencias de sus técnicos en el manejo de equipos aéreos. De acuerdo con la información proporcionada por la institución, tres técnicos ya cuentan con certificación como pilotos de drones, mientras otros tres completan su formación durante septiembre de 2026. Con ello, SENASA prevé disponer de seis técnicos capacitados para apoyar las labores de vigilancia y atención de plagas.
La estrategia contempla, además, la preparación de cuatro técnicos en el uso de cámaras multiespectrales y herramientas de monitoreo satelital. Estas tecnologías permiten analizar imágenes de los cultivos y detectar variaciones que pueden servir como señales de alerta para realizar inspecciones específicas en el terreno.
Vigilancia desde el espacio para proteger el banano
En el sector bananero, SENASA puso en marcha un proyecto piloto que incluye diez fincas ubicadas en zonas estratégicas del país para incorporar el monitoreo satelital.
La información obtenida mediante imágenes se complementa con las visitas y observaciones de los técnicos en campo. Esta combinación permite avanzar hacia mecanismos de alerta temprana para identificar posibles amenazas y actuar antes de que provoquen daños de mayores dimensiones. El trabajo coordinado con OIRSA fortalece estos esfuerzos, especialmente ante los riesgos fitosanitarios que pueden comprometer la producción y el acceso de los productos hondureños a los mercados internacionales.
Una red nacional para detectar plagas
Las nuevas herramientas se suman a la red de vigilancia que SENASA mantiene en puertos, aeropuertos, fronteras terrestres y centros de almacenamiento, donde se utilizan trampas y otros mecanismos para detectar plagas asociadas al movimiento de productos agrícolas.
Entre los organismos bajo vigilancia figura Tuta absoluta, conocida como palomilla del tomate, cuya detección resulta importante en las zonas productoras y en los puntos donde existe un movimiento considerable de mercancías agrícolas. La institución también trabaja con productores, representantes de la industria y organismos especializados para fortalecer la prevención en el sector bananero y reducir los riesgos de ingreso y propagación de plagas que puedan afectar la producción nacional.
Muestras digitales para acelerar los diagnósticos
Otro componente de la modernización es la digitalización del registro y envío de muestras a los laboratorios. Mediante herramientas digitales, los técnicos pueden documentar desde el campo información sobre el cultivo, las coordenadas geográficas y las características de las muestras recolectadas. Este procedimiento mejora la trazabilidad y facilita el intercambio de información entre el personal de campo y los laboratorios. Una vez disponibles los resultados, los especialistas cuentan con elementos para orientar las recomendaciones técnicas y determinar las medidas de manejo o control que correspondan.
La digitalización busca reducir los tiempos de procesamiento de la información y facilitar decisiones oportunas ante posibles emergencias fitosanitarias.
Rafael Rodríguez: prevención y protección de la producción nacional
La modernización de la vigilancia fitosanitaria forma parte de los esfuerzos institucionales de SENASA para proteger la producción agropecuaria y fortalecer los servicios que reciben los productores hondureños.
Rafael Rodríguez, director de SENASA, representa la conducción institucional de estas acciones, orientadas a reforzar la prevención, mejorar la capacidad de respuesta ante amenazas sanitarias y respaldar el cumplimiento de los requisitos exigidos por los mercados internacionales La vigilancia fitosanitaria es especialmente relevante para las exportaciones agrícolas, ya que los productos destinados al comercio internacional deben cumplir condiciones específicas para evitar la propagación de plagas y enfermedades.
En departamentos como Choluteca, los técnicos regionales participan en la inspección de cultivos destinados a la exportación y verifican el cumplimiento de las exigencias establecidas por los países compradores. El trabajo de estos especialistas contribuye a proteger la producción nacional y mantener la confianza de los mercados en los productos hondureños.
Tecnología al servicio del productor
SENASA mantiene el llamado a los agricultores para que se acerquen a sus oficinas regionales y soliciten orientación sobre vigilancia fitosanitaria, manejo de plagas y requisitos de exportación. La colaboración entre productores, técnicos y autoridades sanitarias es esencial para detectar señales de alerta, comunicar oportunamente posibles brotes y aplicar las medidas preventivas necesarias.
Con la incorporación de drones, monitoreo satelital, cámaras multiespectrales y plataformas digitales, Honduras avanza hacia sistemas de vigilancia agrícola más precisos y oportunos. El desafío es convertir la tecnología y la información en herramientas efectivas para anticiparse a las amenazas, reducir riesgos y proteger la productividad y competitividad del sector agropecuario.


