Barreto: referente de la sanidad agropecuaria

El especialista nicaragüense, con más de tres décadas de trayectoria, destaca experiencias de su país que considera referentes para modernizar la protección agropecuaria en la región

Managua, Nicaragua. Hablar de sanidad agropecuaria en Centroamérica también es hablar de profesionales que han dedicado buena parte de su vida a construir y fortalecer los sistemas de protección de la producción regional. Entre esas figuras destaca el doctor Celio Humberto Barreto Ortega, nicaragüense y uno de los profesionales con una extensa trayectoria dentro del Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA).
Con más de tres décadas vinculadas a la sanidad agropecuaria, Barreto ha sido testigo de la transformación que ha experimentado el sector y de los retos que enfrentan los países centroamericanos para proteger su patrimonio agropecuario, garantizar la inocuidad de los alimentos y facilitar el comercio.
Su experiencia incluye haber ocupado la dirección ejecutiva del OIRSA en dos períodos: 1995-1998 y 1999-2003, además de desempeñar diferentes responsabilidades técnicas y de representación del organismo en distintos países de la región. Desde esa perspectiva regional, Barreto ha puesto recientemente la mirada en Nicaragua y en dos iniciativas que, a su juicio, representan avances importantes para la sanidad agropecuaria.
Una mirada desde la experiencia regional
A través de una publicación, el especialista destacó el trabajo desarrollado por el Instituto de Protección y Sanidad Agropecuaria (IPSA) y la representación de OIRSA en Nicaragua, particularmente por la implementación de nuevas herramientas y servicios orientados a fortalecer los controles sanitarios. Una de las iniciativas que llamó su atención es el servicio móvil para la limpieza y sanitización de contenedores mediante ozono, una alternativa tecnológica aplicada a los procesos de higiene y bioseguridad en el transporte de productos.
La utilización de esta tecnología permite realizar procesos de sanitización sin generar residuos químicos nocivos, lo que representa una alternativa de interés tanto desde el punto de vista sanitario como ambiental. Para Barreto, la importancia de este tipo de iniciativas no se limita a Nicaragua. Su verdadero valor está en la posibilidad de que puedan ser conocidas, adaptadas y utilizadas por otros países de la región.
Certificación para generar confianza
El segundo proyecto destacado por el especialista es la Oficina de Certificación Agropecuaria, orientada a desarrollar procesos de certificación de productos agropecuarios bajo principios de imparcialidad, confiabilidad y competencia. En un mercado donde los consumidores y compradores exigen cada vez mayores garantías sobre los productos que adquieren, la certificación se ha convertido en una herramienta estratégica para productores y empresas.
Un sistema de certificación sólido también puede facilitar el acceso a mercados y fortalecer la confianza entre productores, comercializadores y consumidores. Barreto resumió el alcance regional de estas experiencias al señalar: “Estas iniciativas nicaragüenses están incorporándose a otros países de la Región”.
Una trayectoria construida en la región
La valoración del especialista adquiere particular relevancia por el papel que desempeñó durante años en el principal organismo regional dedicado a la sanidad agropecuaria.
Durante sus períodos al frente de OIRSA, Barreto estuvo vinculado a procesos relacionados con la protección sanitaria y fitosanitaria de los países miembros, en una época en la que la región enfrentaba importantes desafíos para consolidar sistemas coordinados de prevención y control.
Su recorrido profesional también incluyó responsabilidades técnicas y de representación en diferentes países, lo que le permitió desarrollar una visión regional de los problemas que afectan a la agricultura y la ganadería.
OIRSA reconoció oficialmente su trayectoria de más de tres décadas de servicio a la sanidad agropecuaria, consolidándolo como una de las voces con experiencia dentro del sector en Centroamérica.
El valor de una voz regional
Más allá de las iniciativas particulares de Nicaragua, las palabras de Celio Barreto reflejan una visión construida desde la experiencia: la sanidad agropecuaria dejó de ser un asunto exclusivamente nacional.
Las plagas, enfermedades, riesgos de contaminación y las exigencias de los mercados atraviesan fronteras. Por ello, la cooperación, el intercambio de conocimientos y la adopción de nuevas tecnologías adquieren un papel cada vez más importante. Desde esa perspectiva, Barreto continúa observando la evolución del sector y destacando aquellas experiencias que pueden aportar a la región.
Su reconocimiento a las iniciativas nicaragüenses representa, además, un vínculo entre distintas generaciones de profesionales dedicados a la sanidad agropecuaria y evidencia cómo el conocimiento acumulado durante décadas puede seguir contribuyendo a los nuevos desafíos del sector.
En una Centroamérica que busca producir más, comerciar mejor y proteger su patrimonio agropecuario, la experiencia de especialistas como Celio Humberto Barreto Ortega mantiene vigencia como referencia para comprender de dónde viene la sanidad agropecuaria regional y hacia dónde puede avanzar.


