Fortalecen el desarrollo rural en Yoro

Chaguitillo, Sulaco, Yoro. Lo que comenzó como una pequeña organización de productores dedicados al cultivo de granos básicos y la ganadería de subsistencia, hoy se ha convertido en un ejemplo de desarrollo rural y asociatividad en el departamento de Yoro. La Asociación de Productores de Café Aprocal ha logrado consolidarse durante los últimos 12 años como una organización que impulsa la producción de café, genera oportunidades económicas y conecta a pequeños productores con nacionales.
Actualmente, Aprocal reúne a 36 socios productores y administra más de 250 manzanas de café en producción, una actividad que se ha convertido en el principal sustento económico de decenas de familias de la zona. “Antes trabajábamos con frijol y maíz, pero ahora el café es el que nos sostiene. Es nuestro principal sustento”, explicó Freddy Orlando Hernández, presidente de la asociación.
De los granos básicos a la exportación de café
La historia de Aprocal comenzó en 2014, cuando varios productores de la comunidad decidieron organizarse para buscar mejores oportunidades de desarrollo. En aquel momento, la producción estaba enfocada principalmente en frijol, maíz y pequeñas actividades ganaderas.
Sin embargo, las condiciones del mercado y el potencial de las zonas altas de Sulaco llevaron a la organización a apostar por la caficultura como alternativa para mejorar los ingresos familiares.Con el paso de los años, la producción creció de manera sostenida y permitió que la asociación desarrollara infraestructura propia para el procesamiento del grano. Hoy, parte del café producido por los socios ya logra llegar a mercados internacionales, incluyendo exportaciones realizadas hacia Estados Unidos durante este año.
La alianza entre FUNDER y SENPRENDE
El fortalecimiento de Aprocal ha contado con el acompañamiento de diversas instituciones orientadas al desarrollo económico rural. Entre ellas destacan la Fundación para el Desarrollo Empresarial Rural (FUNDER) y el Servicio Nacional de Emprendimiento y de Pequeños Negocios (SENPRENDE), que impulsan el programa Agroemprende, una iniciativa enfocada en fortalecer las capacidades productivas de pequeños productores, mejorar el acceso a financiamiento y promover modelos de negocio sostenibles en el campo hondureño.
Gracias a este esfuerzo conjunto, los productores han recibido asistencia técnica, acompañamiento empresarial y acceso a herramientas que les permiten mejorar la competitividad de sus fincas.
Infraestructura que mejora la calidad del café
Uno de los resultados más visibles del apoyo recibido ha sido la inversión en infraestructura productiva. La organización ha logrado instalar beneficios comunitarios, despulpadoras, maquinaria especializada y áreas de almacenamiento que permiten un mejor manejo del café durante las etapas de procesamiento y postcosecha.
Estas mejoras contribuyen directamente a elevar la calidad del grano, reducir pérdidas y aumentar el valor agregado del producto. “Nos han apoyado con despulpadoras, máquinas y la galera donde se almacena el café. Eso ha sido clave para mejorar nuestra producción”, señaló Hernández.
El crédito como herramienta para crecer
El acceso al financiamiento ha sido otro factor determinante para el crecimiento de Aprocal. Según sus directivos, la organización ha recibido créditos en al menos ocho ocasiones, manteniendo un historial de pago positivo que le ha permitido fortalecer la confianza con las instituciones financieras.
Los recursos obtenidos han sido utilizados principalmente para la compra de insumos, mantenimiento de plantaciones y mejora de infraestructura productiva. “El crédito funciona muy bien porque se paga con la cosecha. Nosotros hemos pagado antes del tiempo establecido. Eso nos ha abierto puertas”, afirmó el presidente de la asociación. Este desempeño financiero ha permitido que más productores tengan acceso a capital para invertir en sus parcelas y mejorar la productividad de sus cultivos.
Los desafíos que aún enfrenta el sector
A pesar de los avances alcanzados, la caficultura continúa enfrentando importantes retos. Entre ellos destacan el incremento de los costos de producción, especialmente en fertilizantes e insumos agrícolas, así como la necesidad de elevar la productividad para responder a las exigencias de los mercados nacionales e internacionales.
Los productores consideran que será fundamental mantener programas de financiamiento accesibles y ampliar la asistencia técnica para garantizar la sostenibilidad del sector en los próximos años.
Una apuesta por el desarrollo rural
La experiencia de Aprocal demuestra cómo la organización comunitaria puede convertirse en una herramienta efectiva para generar oportunidades económicas en las zonas rurales. A través de la asociatividad, el acceso a crédito responsable y el acompañamiento técnico, la organización ha logrado transformar una actividad tradicional en una fuente de ingresos con alcance internacional.
Con más de una década de trayectoria, Aprocal proyecta continuar fortaleciendo su capacidad productiva, mejorar la calidad de su café y abrir nuevos mercados para los productores de Sulaco y otras comunidades de Yoro.
“Le decimos a los productores que no tengan miedo, pero que sean responsables. Si se paga a tiempo, se puede seguir creciendo”, concluyó Hernández. La experiencia de esta asociación refleja cómo el trabajo conjunto entre productores, organizaciones de desarrollo y programas de apoyo empresarial puede convertirse en un motor de crecimiento económico para las comunidades rurales de Honduras.


