30 años promoviendo innovación y desarrollo

- Tres décadas fortaleciendo la ciencia, la innovación agrícola y el uso responsable de la biotecnología.
Tegucigalpa, Honduras. El Comité Nacional de Biotecnología y Bioseguridad (CNBB) impulsa el uso seguro y responsable de la biotecnología en Honduras, consolidándose como un referente técnico para la evaluación de nuevas tecnologías que contribuyen al desarrollo sostenible del sector agropecuario.
En el año 1996, comenzó el uso de la biotecnología y seguridad su primera fase con la conformación de técnicos del Servicio Nacional de la Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria, SENASA y de la Dirección Nacional de Ciencia y Tecnología Agropecuaria DICTA, posteriormente se confirmaron todos sus miembros en 1997 y en 1998 fue publicado y entró en vigor el reglamento de biotecnología y bioseguridad en Honduras.
Por su parte el CNBB, adscrito al SENASA, se creó mediante el acuerdo ministerial N° 177-2017, creado como ente asesor de la SAG-SENASA y el espacio oficial para discutir y consensuar políticas agrícolas en Honduras.
Decisiones basadas en ciencia
Desde su creación, el Comité ha promovido decisiones basadas en evidencia científica, fortaleciendo el marco nacional de bioseguridad y acompañando la evaluación de innovaciones que favorecen la productividad agrícola, la protección de los recursos naturales y la seguridad alimentaria.
Liderado por la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), a través del Servicio Nacional de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria (SENASA), el CNBB integra a instituciones públicas, centros de investigación, universidades y representantes del sector productivo para garantizar una evaluación técnica, transparente y responsable de las nuevas biotecnologías.
En el marco de este aniversario, el Comité destaca el potencial de herramientas como la edici
ón genética de precisión mediante CRISPR, una tecnología que abre nuevas oportunidades para desarrollar microorganismos benéficos capaces de reducir las emisiones de metano del ganado, mejorar la fijación biológica de nitrógeno, disminuir la dependencia de fertilizantes sintéticos y aumentar la eficiencia en la producción de biocombustibles y alimentos.
El jefe del Departamento de Semillas de SENASA, ingeniero Roger Orellana, destacó el trabajo realizado y proyectar el papel que desempeñará la biotecnología en el futuro del agro hondureño. “El CNBB ha trabajado para garantizar que el desarrollo y la adopción de nuevas tecnologías se realicen con base en criterios científicos, técnicos y de bioseguridad. Nuestro compromiso es seguir fortaleciendo la innovación como una herramienta para mejorar la productividad, proteger el ambiente y contribuir a la seguridad alimentaria del país”, expresó Orellana.
Marco Institucional.
El funcionario señaló que Honduras cuenta con un marco institucional que permite analizar de forma responsable los avances científicos que se desarrollan a nivel mundial, siempre priorizando la protección de la salud humana, la sanidad agropecuaria y el medio ambiente.
“La biotecnología de precisión representa una oportunidad para que nuestros productores sean más competitivos y resilientes frente a los desafíos del cambio climático. Como Comité, continuaremos promoviendo procesos de evaluación rigurosos, transparentes y sustentados en la mejor evidencia científica disponible”, agregó.
En los últimos años, organismos internacionales como la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) han reconocido que las tecnologías de edición genética ofrecen altos niveles de precisión y previsibilidad, mientras que países como Brasil y Estados Unidos continúan fortaleciendo sus marcos regulatorios para facilitar su implementación responsable.
El CNBB, reafirma su compromiso de seguir impulsando la investigación, la innovación y la bioseguridad como pilares fundamentales para construir un sector agroalimentario más competitivo, sostenible y preparado para responder a los retos del futuro.


